jueves, 13 de mayo de 2010

CONSTRUCCIÓN DE UN NACIONALISMO HOY

Viabilidad del un nacionalismo civil y popular

Como ya quedó demostrado en las elecciones presidenciales del año 2006: el sentimiento nacionalista, la figura nacionalista, el líder nacionalista y el discurso nacionalista han cobrado vigencia. ¿A que se debe esta emergencia y eclosión del nacionalismo?, desde nuestro punto de vista a una relativa toma de conciencia de las clases populares sobre el manejo político y económico de las élites que se encuentran en el poder. Es decir el manejo y control político para velar y defender sus intereses de grupo y de clase.

La coyuntura política y electoral del año 2006, puso de manifiesto que, las condiciones para elaborar un verdadero y autentico proyecto nacionalista están dadas. El proyecto nacionalista en nuestro contexto, tiene que tener como base social a una “ciudadanía civil y popular”, en nuestra opinión, el nacionalismo va más allá de lo militar y de oportunismo políticos de coyunturas electorales; necesita lago más, principalmente de bases materiales, para que no quede solamente en el discurso y en una mera retórica, en ese sentido el reto es ¿Cómo construir un nacionalismo dentro del momento histórico que estamos viviendo?.

Muy cierto, la política es un espacio y escenario de negociación de intereses, pero ¿Por qué no es posible, negociar intereses y beneficios para las grandes mayorías empobrecidas y sin ninguna oportunidad, en nuestra sociedad y país?, ¿A que se debe que un país como el Perú sea pobre y subdesarrollado, teniendo una variedad de recursos, llámese naturales o culturales, e incluso y lo que es más importante “recursos humanos” en potencia? ¿Será que estos recursos, no son suficientes para satisfacer las necesidades y demandas de la gran mayoría de peruanos? O simplemente se debe a la aplicación de políticas económicas que sólo benefician a ciertos grupos sociales que se encuentran en el poder, o como ya la señalado hace varias décadas Eduardo Galeano, “nuestras riquezas son causa de nuestra pobreza”, si esto es así, entonces; ello tiene una explicación histórica.

Las elites políticas y económicas proponen una política privatizadora; que a nuestro entender esta es inviable, por una sencilla razón; se imaginan que va a suceder cuando ya no haya que privatizar, esto nos trae a la memoria la protesta de Arequipa en el año 2002, en contra de la privatización de EGASA y EGESUR. Por otro lado, desde las esferas del gobierno la política económica esta centrada en la politica de inversión extranjera, que naturalmente como todo negocio, busca sacar los mejores beneficios posibles, como se dará cuenta todo aquel que posee un negocio rentable. Nadie se engaña en negocio propio. Se imaginan negocios a gran escala y con jugosas ganancias y los beneficios son ¿Para quién o para quienes? ¿Será una solución a nuestros problemas cotidianos? Muy difícil.

Al fin y al cabo todas estas son cuestiones por conocer, dialogar, debatir y proponer; son materia de una propuesta nacionalista. Definitivamente en nuestro tiempo el verdadero nacionalismo es aquel que tiene una base social “civil y popular”. Hay que desmitificar aquellas críticas que relacional al nacionalismo con lo militar, en nuestra propuesta el nacionalismo se aproxima a una revaloración de nuestra identidad, de nuestra cultura, es un camino, es una vía, una toma de conciencia de lo que somos, de quienes somos, que es lo que queremos para nosotros y para las generaciones venideras , es un compresión de nuestro derrotero, es una revaloración de nuestras tradición, conciliación de nuestras diferencias, es el respeto “por uno” y por “el otro”, es un construcción de una comunidad solidaria, que busque el bien común, es un encuentro en nuestra diversidad.

Aunque en el porvenir de este proceso de globalización, se dibujan fragmentaciones como consecuencia de las contradicciones que va generando el sistema, algo muy natural y normal en las leyes que rigen la historia de la humanidad y se vislumbre un resurgimiento de un conflicto étnico, como contestación la sistema globalizador y homogenizador. El planteamiento de un nacionalismo peruano “civil y popular”, tiene que ser articulador de espacios geográficos, sociales, étnicos y subalternos, además de reconstruir una memoria histórica popular en donde nos reconoscamos como herederos de la civilización andina y como producto de experiencias comunes.

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